martes, 9 de junio de 2009

No lo creo así del todo.

Al contrario que Álvaro Valverde (http://mayora.blogspot.com/2009/06/expurgo.html), nunca me desprendería, incluso físicamente si se me permite la ironía, de los libros que detesto o que nunca he leído. Me pertenecen igual, como lector, tanto aquellas como las obras que he disfrutado, me pertenecen como una enfermedad pasada pertenece al cuerpo sano del presente. "la biblioteca de cada cual es una suerte de autobiografía" no se entiende sin los libros que nunca leído o que desearía no haber leído nunca.